| El Concurso de Fallas |
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Los conceptos de valoración de los monumentos falleros y su correspondiente reparto de premios han estado siempre en el mentidero fallero.
La Federación de Fallas con Especial Ingenio y Gracia comenzó en 2006 un borrador con el que poder consensuar una modificación que agradaran al mayor número de componentes del colectivo fallero. Tras realizar esta labor, y después de diversas reuniones, debates, y puestas en común, el pasado 5 de marzo de 2009 se presentaba por registro de entrada de J.C.F. el trabajo realizado, solicitando se hiciera llegar a las distintas comisiones falleras para someterlo a votación en la Asamblea de Presidentes de junio de 2009. CRITERIOS DE EVALUACIÓN El modelado del monumento refiere su valoración a la capacidad escultórica que el artista ha sabido plasmar en su obra. El modelado de calidad puede tener tantos estilos como artistas existen, por este motivo, y para ser objetivo, hay que entender que el realismo de un rostro lleno de arrugas en un anciano puede tener tanto valor escultórico como la minimalista sintetización de unos sencillos trazos para representar al mismo anciano, siempre y cuando sean identificables de igual manera. Se incentivará en la puntuación el mayor esfuerzo de modelado, siendo demérito aquellos remates o figuras que se sobreentiendan ya plantados o modelados con anterioridad para otras fallas, respecto a los monumentos cuyo modelado sea original. Las texturas son tan válidas como cualquier otra técnica siempre y cuando éstas sean utilizadas para dar la sensación de aquello que se quiere representar y no como recurso para evitar otro trabajo más costoso. La evidencia de falta de acabado supondrá demérito en su puntuación final.
La pintura y acabado del monumento refiere su valoración a la capacidad pictórica y de finalización que el artista ha sabido plasmar en su obra. La calidad pictórica no tiene que estar necesariamente vinculada con la diversidad de colores expuestos sino con la correcta utilización de estos. Con respecto al acabado, el lijado no es siempre necesario, pero puede suponer un demérito cuando se evidencie su falta en supuestos entendibles como necesarios. La evidencia de falta de acabado supondrá demérito en su puntuación final.
La composición es el arte de saber distribuir los elementos de una obra. Bajo esta premisa se valorará positivamente la armonía del conjunto, la no estridencia de ninguno de sus elementos, incluidos sus ninots de base. Se debe tener en cuenta la primera impresión, su impacto visual. Es una falla y por tanto una muestra de arte, por muy efímera que sea su existencia. Será demérito en la puntuación de éste apartado el apostar por un ninot para la exposición si este no está integrado en el conjunto de la obra. La carpintería es parte fundamental del monumento valorando positivamente su presumible estructura para el armazonado de éste. El riesgo supone un atractivo en el monumento, por ello su aplicación, supondrá una mayor consideración en la puntuación. Podemos entender como riesgo cuando una parte del remate sale de la vertical de su eje central, desplazándose de forma considerable o elevándose sobre si mismo a una altura considerable partiendo de un mínimo apoyo. La evidencia de falta de acabado supondrá demérito en su puntuación final.
Para evitar los temas repetitivos se premiarán aquellas ideas o guiones que se entiendan como originales, independientemente de surgir de conceptos ya utilizados. Se valorará positivamente la agudización del ingenio del artista que sepa plasmar de forma meridiana su mensaje, valorando la optimización de recursos así como la rápida compresión de éste. El ingenio o la idea no están vinculadas al presupuesto de monumento sino a la capacidad de inventar o reinventar una idea, plasmando la mayor actualidad posible.
La crítica es el origen del monumento fallero, por ello se debe esperar de éste que ironice sobre cualquier tema atendiendo a las únicas razones que estime oportuno el artista, siendo consecuente con su mensaje dentro de unos criterios básicos de educación.
En el ámbito de valoración de las fallas infantiles, se tendrá en cuenta el aspecto educativo, así como el mensaje pedagógico que el monumento infantil pretenda difundir a sus destinatarios directos: los niños.
No se considera demérito la utilización de telas o ropas para la vestimenta de ninots. El hierro o metal no debe sustituir a la madera aunque éste puede ser un recurso para garantizar la seguridad. El pántex o corcho blanco es un material generalmente admitido, siendo tan válido en su uso como el tradicional cartón-piedra al entender que la evolución del monumento fallero depende de éste. Siempre son de agradecer los elementos tradicionales, pero lo contrario no debe suponer demérito, siempre y cuando sean materiales inflamables al contacto con el fuego y no supongan un delito ecológico.
Lo cinco conceptos de valoración anteriormente citados, serán los ejes fundamentales de la puntuación final. Puntuación por criterio: cada jurado deberá puntuar cada uno de los cinco criterios entre 0 y 20 puntos. Por lo tanto la mayor puntuación obtenida será de 100 puntos. La experiencia en las primeras ediciones nos sugerirá unos valores con los que poder establecer unos mínimos que dictaminen cada premio, pudiendo dejar desiertos aquellos premios que no alcancen la puntuación necesaria. Una vez evaluadas, se sumarán las puntuaciones y se organizarán de mayor a menor. En caso de empate se valorará en primer lugar la que haya obtenido mayor puntuación en los siguientes conceptos y por el orden referido: - Originalidad de la idea o guión, Esto supondría que a igualdad de puntos, se daría más valor a un monumento original y satírico que a otro de correcta ejecución y acabado pero ya visto. Se concederá el primer premio de ingenio y gracia al monumento con mayor puntuación asignada en la suma de los criterios 4 y 5 de evaluación, y así sucesivamente hasta el tercer premio, de mayor a menor puntuación. Esto supondría que a igualdad de puntos, se daría más valor a un monumento original y satírico que a otro de correcta ejecución y acabado pero ya visto. De los premios asignados para cada sección y/o categoría tendrían dotación económica los 3 primeros. La dotación, correspondería al porcentaje extraído para cada categoría según lo estipulado por J.C.F., siempre sobre unos parámetros pre-establecidos y constantes. Estos premios serán el resultado de la suma de los 5 criterios de evaluación. Los tres premios de Ingenio y Gracia tendrían la siguiente distribución respecto a la dotación económica de los premios de sección: 1º de I y G = 3ª de Sección. Los premios de Ingenio y Gracia serán el resultado de la suma de los conceptos de originalidad de la idea o guión y su intención satírica (criterios de evaluación 4 y 5). Los premios por sección a la mejor escultura o modelado, pintura o acabado y composición, serán de carácter honorífico, a expensas de asignación económica preestablecida por patrocinio. En caso de obtener el patrocino citado, la dotación será igualmente porcentual según el valor máximo del monumento declarado para cada una de las categorías
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